- Emiten y reciben sonidos de baja frecuencia con una protuberancia situada sobre los ojos y delante del espiráculo, que se llama melón. Así se comunican entre ellos mediante un lenguaje propio, que no es perceptible por el oído humano. Cada delfín tiene un sonido único o nombre por el que los demás lo llaman. Pueden emitir sonidos a través del espiráculo, que se parecen a silbidos o chillidos. Estos sonidos los podemos oír nosotros.
- Los delfines no son agresivos ni peligrosos para las personas. Son inteligentes, aprenden a jugar y a hacer rutinas, y de este modo son utilizados en zoos y parques acuáticos para hacer demostraciones o interactuar con personas.
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domingo, 4 de noviembre de 2012
Formas de comunicarse
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